La importancia de las cicatrices y el sistema nervioso
Hay pacientes que llegan a consulta con una historia que llama especialmente la atención: se sometieron a una intervención quirúrgica para solucionar un problema concreto y, después de la operación, comenzaron a experimentar nuevos síntomas o
alteraciones.
En algunos casos, estos nuevos síntomas pueden resultar incluso más limitantes que el motivo que llevó inicialmente a la cirugía.
Ante una situación así, es natural preguntarse: ¿por qué han aparecido estos nuevos síntomas? ¿Puede tener alguna importancia la intervención, la cicatriz o lo que ocurrió durante ese periodo?
Desde una perspectiva integrativa, puede ser interesante no centrarse únicamente en el síntoma actual, sino revisar la historia completa de la persona y, especialmente, la secuencia de acontecimientos que se han producido a lo largo del tiempo.

¿Puede una cirugía o una cicatriz influir en cómo responde nuestro organismo?
Una intervención quirúrgica implica una lesión controlada de los tejidos que pone en marcha diferentes mecanismos de reparación y cicatrización.
La cicatriz es la huella visible de ese proceso, pero alrededor de ella se producen cambios en los tejidos y en las estructuras nerviosas que participan en la sensibilidad y en la regulación local.
Desde la perspectiva de la terapia neural, se presta especial atención a determinadas cicatrices y a su posible relación con la regulación del sistema nervioso autónomo.
Esto no significa que una cicatriz sea necesariamente la causa de los síntomas posteriores de una persona. Cada caso es diferente y requiere una valoración
individualizada.
Lo importante es no pasar por alto un acontecimiento que forma parte de la historia del
paciente.
El sistema nervioso autónomo: una parte importante de nuestra regulación
El sistema nervioso autónomo participa en numerosas funciones que nuestro organismo regula de manera automática, como la frecuencia cardíaca, la respiración, la digestión, la regulación vascular y diferentes respuestas frente a los estímulos.
Cuando nuestro organismo se enfrenta a determinados acontecimientos físicos o emocionales, se producen respuestas de adaptación.
Por eso, cuando una persona presenta síntomas persistentes o nuevos después de un acontecimiento relevante, puede resultar útil valorar cómo se encuentra su sistema de regulación y qué otros factores han podido intervenir.
Desde un enfoque integrativo, no se trata de buscar una única explicación para todo, sino de poner en contexto los diferentes elementos que forman parte de la historia de
cada paciente.
Piel, mucosas y sistema nervioso: una conexión desde
el desarrollo embrionario
Existe otro aspecto especialmente interesante: durante el desarrollo embrionario, la piel y el sistema nervioso tienen un origen relacionado en el ectodermo, una de las capas germinales que participan en la formación del organismo.
Este hecho forma parte de la embriología y ayuda a comprender por qué, dentro de determinados enfoques clínicos, se presta atención a estructuras como la piel y las mucosas cuando se realiza una valoración global.
Por eso, además de las cicatrices visibles en la piel, puede ser relevante conocer los antecedentes relacionados con diferentes mucosas y zonas del organismo.
Entre ellas pueden encontrarse la mucosa oral, nasal o digestiva, así como determinados antecedentes relacionados con los oídos.
La finalidad no es atribuir automáticamente un síntoma a una de estas estructuras, sino considerarlas dentro del conjunto de información clínica disponible.
¿Qué cicatrices y antecedentes conviene tener en cuenta?
Cuando realizamos una historia clínica, puede ser útil conocer acontecimientos que, en ocasiones, el propio paciente no relaciona con sus síntomas actuales.
Cuando aparecen síntomas nuevos: mirar la cronología
Uno de los aspectos que puede aportar más información durante una historia clínica es la cronología.
A veces conocemos perfectamente cuál es nuestro síntoma actual, pero no recordamos con precisión cuándo comenzó ni qué ocurrió alrededor de ese momento.
Por eso puede ser útil hacerse algunas preguntas:
¿Qué ocurrió antes de que apareciera el síntoma?
¿Había habido una operación o un traumatismo?
¿Apareció una cicatriz?
¿Se produjo algún cambio importante en nuestra vida?
¿Cuándo comenzaron exactamente los nuevos síntomas?
¿Aparecieron de forma inmediata o meses después?
Reconstruir esta línea temporal no permite, por sí sola, establecer una causa. Pero sí proporciona información que puede ser relevante para una valoración clínica más completa.

El concepto del “segundo golpe”
En los contenidos de la Dra. Miriam Naranjo aparece también el concepto de “segundo golpe”.
La idea parte de observar cómo, después de un acontecimiento inicial, pueden aparecer nuevos cambios o síntomas en distintos momentos de la historia de una persona.
Por eso es tan importante observar la evolución en el tiempo y no considerar cada síntoma como un acontecimiento completamente aislado.
La pregunta no es solamente: “¿Qué me pasa ahora?”
También puede ser: “¿Qué ha ocurrido en mi organismo y en mi vida antes de llegar hasta aquí?”
Esta mirada cronológica puede aportar información valiosa para comprender mejor el contexto individual de cada paciente.
¿Cómo abordamos estas situaciones en el Centro Bioneural Integrativo?
En el Centro Bioneural Integrativo Dra. Miriam Naranjo, la valoración parte de la historia particular de cada persona.
Nuestro enfoque busca observar al paciente de manera global, teniendo en cuenta sus antecedentes, la evolución de sus síntomas y los diferentes acontecimientos que pueden formar parte de su historia.
Según las características de cada caso, pueden contemplarse diferentes herramientas y abordajes, entre ellos:
- Terapia neural.
- Neuromodulación.
- Osteopatía.
- Abordaje de la microbiota.
- Valoración de cicatrices.
- Observación de diferentes mucosas y antecedentes.
- Análisis de la evolución y cronología de los síntomas.
No existe una única intervención válida para todas las personas. El abordaje debe adaptarse a las características y necesidades de cada paciente.
¿Cuándo puede ser interesante realizar una valoración?
Puede ser especialmente útil revisar la historia clínica cuando una persona observa cambios después de determinados acontecimientos y quiere comprender mejor cómo ha evolucionado su sintomatología.
Puede ser relevante cuando han aparecido síntomas nuevos después de una cirugía; existe una historia de varias intervenciones o tratamientos; se han producido cambios
después de un traumatismo; existen cicatrices que forman parte de la historia clínica; los síntomas son recurrentes o difíciles de contextualizar; o se desea realizar una valoración
desde una perspectiva integrativa.
Esto no significa que exista necesariamente una relación entre una cicatriz, una intervención o un acontecimiento determinado y el problema actual. La relación, cuando existe, debe ser estudiada de forma individual y dentro del contexto clínico de cada persona.
Una mirada global a tu historia
Nuestro cuerpo no funciona como un conjunto de piezas independientes.
Cada persona tiene una historia diferente y, cuando aparece un problema de salud, esa historia puede proporcionar información importante.
Por eso, además de observar dónde aparece un síntoma, puede ser útil preguntarse cuándo apareció, qué ocurrió antes y cómo ha evolucionado desde entonces.
A veces, pequeños detalles que parecían no tener relación adquieren un nuevo significado cuando se colocan dentro de una línea temporal.
¿Quieres conocer nuestro enfoque?
Si has experimentado nuevos síntomas después de una cirugía, un traumatismo u otro acontecimiento importante, puedes consultar con nuestro equipo para conocer cómo se realiza una valoración en el Centro Bioneural Integrativo Dra. Miriam Naranjo.
Nuestro objetivo es escuchar tu historia, conocer la evolución de tus síntomas y valorar
tu caso de manera individualizada.
Solicita información o pide cita con nuestro equipo.
Preguntas frecuentes
¿Una cicatriz puede estar relacionada con otros síntomas?
Una cicatriz forma parte del proceso de reparación de un tejido y puede presentar cambios locales de sensibilidad o de movilidad. Desde determinados enfoques, como la
terapia neural, se estudia también su posible relación con mecanismos de regulación nerviosa. Sin embargo, no puede establecerse que una cicatriz sea la causa de un síntoma sin una valoración individual.
¿Qué relación existe entre las cicatrices y el sistema nervioso? Las cicatrices se encuentran en tejidos que contienen terminaciones nerviosas y pueden presentar modificaciones en la sensibilidad y en la respuesta local. La valoración de estas características puede formar parte de determinados abordajes terapéuticos.
¿Qué es la terapia neural?
La terapia neural es un enfoque terapéutico que utiliza determinados estímulos sobre estructuras del organismo con el objetivo de influir en procesos de regulación del sistema nervioso autónomo. Su indicación debe valorarse individualmente.
¿Qué es el sistema nervioso autónomo?
Es la parte del sistema nervioso que participa en la regulación de numerosas funciones involuntarias del organismo, como la frecuencia cardíaca, la digestión, la respiración y diferentes respuestas de adaptación.
¿Por qué es importante conocer cuándo comenzaron los síntomas? La cronología permite contextualizar los síntomas y conocer qué acontecimientos precedieron a su aparición. No demuestra por sí misma una relación causal, pero puede aportar información relevante durante una valoración clínica.
¿Cómo se realiza una valoración en el Centro Bioneural Integrativo? La valoración comienza con la historia individual del paciente y la evolución de sus síntomas. A partir de esa información, el profesional determina qué aspectos deben explorarse y qué abordajes pueden ser adecuados para cada caso.
“Escúchate, mírate, obsérvate cronológicamente. Quizás puedas encontrar información que te ayude a comprender mejor tu historia.”
Centro Bio Neural Integrativo – Dra. Miriam Naranjo