La importancia de mirar más allá del síntoma
Centro BioNeural Integrativo Dra. Miriam Naranjo · Vecindario
C. Tiagua, 6 · 35110 Vecindario
¿Puede un problema que parece digestivo estar relacionado con la salud ginecológica?
A veces, un mismo síntoma puede tener diferentes explicaciones. Diarrea, cambios en el ritmo intestinal, dolor abdominal o molestias al defecar pueden llevar a pensar inicialmente en un problema digestivo. Sin embargo, cuando estos síntomas aparecen de forma repetida coincidiendo con el ciclo menstrual, es importante ampliar la mirada.
En este artículo compartimos, de forma totalmente anonimizada, la historia de una paciente atendida en consulta que llegó con síntomas aparentemente digestivos y cuya evolución llevó a investigar también un posible origen ginecológico.

Cuando los síntomas digestivos coinciden con la menstruación
La paciente acudió a consulta por síntomas que inicialmente parecían relacionados con el aparato digestivo. Durante años había sido tratada por problemas compatibles con un colon irritable, presentando episodios de diarrea que coincidían especialmente con los períodos menstruales y con momentos de mayor dolor.
Había realizado seguimiento por Digestivo durante varios años, pero hasta ese momento no se había abordado el cuadro desde una perspectiva ginecológica.
Los síntomas intestinales aparecían o empeoraban coincidiendo con el ciclo menstrual. Cuando existe una relación tan clara y repetida, puede ser importante preguntarse si existe algún factor ginecológico que esté contribuyendo.
¿Qué relación puede existir entre endometriosis y síntomas intestinales?
La endometriosis es una enfermedad ginecológica en la que un tejido similar al endometrio aparece fuera de la cavidad uterina. Dependiendo de dónde se localice, puede producir síntomas diferentes.
En algunos casos puede existir afectación o proximidad a estructuras del aparato digestivo, haciendo que determinadas molestias se interpreten inicialmente como un problema exclusivamente intestinal.
No todo dolor abdominal es digestivo. Y no todo síntoma intestinal tiene necesariamente un origen intestinal.
Una historia clínica que obligaba a mirar un poco más allá
Además de los síntomas digestivos y menstruales, existía dolor durante las relaciones sexuales, conocido como dispareunia. Este dato añadía una nueva pieza al conjunto.
Cuando una mujer presenta dolor menstrual, síntomas intestinales relacionados con el ciclo y dolor con las relaciones sexuales, puede ser importante realizar una valoración ginecológica adecuada.
En el caso que nos ocupa, la paciente fue posteriormente valorada por Ginecología y se confirmó el diagnóstico de endometriosis.
¿Qué ocurre con el tratamiento?
El abordaje pasó a incluir también el seguimiento ginecológico correspondiente. En el caso de esta paciente se indicó tratamiento hormonal con anticonceptivos.
La decisión sobre el tratamiento no debería plantearse como una elección universal. El tratamiento de la endometriosis debe individualizarse según los síntomas, antecedentes, objetivos y valoración de los profesionales que llevan el caso.
Ante un diagnóstico de endometriosis, es importante contar con seguimiento ginecológico adecuado y tomar las decisiones terapéuticas de forma individualizada.
Una mirada integral al dolor
En paralelo al seguimiento médico, en este caso se trabajaron otros aspectos relacionados con el bienestar de la paciente.
Se realizó un abordaje nutricional orientado a mejorar sus hábitos y se introdujeron cambios en la alimentación, dentro de un planteamiento que buscaba reducir determinados factores que podían contribuir a la inflamación.

También se incorporó terapia neural, trabajando diferentes zonas, incluido el suelo pélvico, dentro del enfoque terapéutico utilizado en el centro.
Además, se tuvo en cuenta la historia vital de la paciente y la presencia de un período prolongado de estrés.
La idea era comprender cómo diferentes factores podían estar relacionados con su experiencia de dolor y bienestar.
El suelo pélvico y el dolor durante las relaciones sexuales
La dispareunia, o dolor durante las relaciones sexuales, es un síntoma que merece ser escuchado.
No debería normalizarse con frases como “es normal que la regla duela” o “a todas las mujeres les pasa”.
Un dolor menstrual intenso o incapacitante, dolor durante las relaciones sexuales o síntomas intestinales que aparecen de manera cíclica son situaciones que merecen una valoración adecuada.
¿Es normal que la regla duela?

Tener alguna molestia durante la menstruación puede ser frecuente. Sin embargo, un dolor intenso que limita la vida cotidiana, impide realizar actividades normales o se acompaña de otros síntomas no debería simplemente normalizarse.
Tampoco debería normalizarse el dolor durante las relaciones sexuales. El dolor es una señal que merece ser investigada, especialmente cuando es recurrente o afecta a la calidad de vida.
¿Cuándo deberíamos consultar?
- Dolor menstrual intenso.
- Dolor pélvico recurrente.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Dolor al defecar durante la menstruación.
- Síntomas intestinales que empeoran coincidiendo con la regla.
- Sangrado menstrual abundante o alteraciones importantes del ciclo.
- Dificultades relacionadas con la fertilidad.
- Dolor que afecta a la vida cotidiana o laboral.
Estos síntomas no significan necesariamente que exista endometriosis, pero sí pueden ser motivos para consultar y estudiar las posibles causas.
Seis años después: la importancia del seguimiento
En el caso clínico que compartimos, la evolución posterior fue muy favorable. Según el seguimiento referido por la paciente, seis años después había sido dada de alta del servicio de Ginecología y se encontraba sin dolor menstrual y sin dispareunia.
Esta evolución corresponde a un caso concreto y no permite afirmar que el mismo resultado vaya a producirse en todas las personas con endometriosis. Cada paciente necesita su propia valoración y su propio plan de tratamiento.

No te conformes con vivir con dolor
Durante mucho tiempo, muchas mujeres han aprendido a convivir con el dolor menstrual como si fuera algo inevitable.
Pero tener dolor no significa que tengas que acostumbrarte a él.
Si tus síntomas digestivos aparecen especialmente durante la menstruación, si tienes un dolor menstrual que condiciona tu vida o si mantener relaciones sexuales resulta doloroso, merece la pena contarlo y buscar una valoración adecuada.
A veces, la clave está precisamente en conectar síntomas que durante años se han estudiado por separado.
Escuchar todos los síntomas también es hacer medicina
En el Centro BioNeural Integrativo Dra. Miriam Naranjo, en Vecindario, apostamos por una mirada individualizada que tenga en cuenta la historia y las circunstancias de cada persona.
Porque detrás de un síntoma puede haber más información de la que inicialmente parece.
Si el dolor menstrual o pélvico está condicionando tu vida, no tienes por qué asumir que simplemente “es normal”.
Habla de ello con un profesional y busca la valoración adecuada.
Tu dolor merece ser escuchado.
Centro Bio Neural Integrativo – Dra. Miriam Naranjo