Cuando el dolor lumbar no es solamente dolor lumbar
¿Tienes dolor lumbar, molestias durante la menstruación o infecciones urinarias recurrentes y sientes que, a pesar de haber consultado con diferentes especialistas, el problema persiste?
En ocasiones, cuando un síntoma se mantiene durante mucho tiempo, es necesario ampliar la mirada y no analizar cada molestia de manera aislada.
En este artículo compartimos un caso clínico anonimizado que llegó a nuestro centro con dolor lumbar y diferentes síntomas asociados.

La historia de una paciente con síntomas persistentes
La paciente acudió inicialmente por un dolor lumbar persistente. Al revisar su historia clínica apareció un dato relevante: tenía una cicatriz de una cesárea.
La paciente también había presentado episodios recurrentes de molestias o infecciones urinarias y refería que, coincidiendo con la menstruación, aparecía también dolor menstrual.
Había pasado por diferentes especialidades, entre ellas ginecología, traumatología y urología. Se habían descartado causas importantes que pudieran explicar los síntomas, pero las molestias continuaban.
¿Puede una cicatriz de cesárea influir en la zona pélvica?
Una cicatriz no es únicamente una marca visible en la piel. Después de una intervención quirúrgica se produce un proceso de reparación de los tejidos que puede generar cambios locales en la movilidad y sensibilidad de la zona.
En una valoración integrativa también interesa conocer cómo se encuentra la movilidad de los tejidos, si existe sensibilidad o molestias alrededor de la cicatriz, cómo está funcionando el suelo pélvico y cómo se relacionan los síntomas con el ciclo menstrual.
Esto no significa que una cicatriz de cesárea sea necesariamente la causa de un dolor lumbar, menstrual o urinario. Cada caso debe estudiarse de manera individual y descartando previamente otras causas médicas.
El suelo pélvico: mucho más que musculatura
El suelo pélvico participa en funciones relacionadas con la continencia, la micción, la defecación y la función sexual, y mantiene relaciones anatómicas y funcionales con diferentes estructuras de la pelvis.
Además, en esta zona existe una importante red de estructuras nerviosas pertenecientes al sistema nervioso autónomo. Por eso, desde una perspectiva integrativa, valorar el suelo pélvico puede aportar información relevante cuando existen síntomas pélvicos, urinarios, sexuales o relacionados
con el ciclo menstrual.
El abordaje de la cicatriz como parte de una valoración global

En el caso de esta paciente, después de realizar la valoración correspondiente, se decidió trabajar sobre la cicatriz de la cesárea, dentro de un abordaje centrado en la zona pélvica.
Según la evolución descrita en la consulta, a medida que se trabajó la zona de la cicatriz, la paciente comenzó a experimentar una disminución progresiva de las molestias que presentaba. El dolor fue reduciéndose y también fueron disminuyendo otros síntomas que habían acompañado a la paciente durante un tiempo.
La enseñanza de este caso está en que, a veces, para comprender un síntoma persistente, necesitamos ampliar la mirada y conocer toda la historia de la persona.
¿Y si el dolor menstrual también merece ser escuchado?
El dolor durante la menstruación es muy frecuente, pero que sea frecuente no significa que siempre deba normalizarse.
Especialmente cuando el dolor es intenso, interfiere con el trabajo o la vida cotidiana, ha aumentado con el paso del tiempo, se acompaña de dolor lumbar o pélvico, aparece durante las relaciones sexuales, se relaciona con síntomas urinarios o intestinales, obliga a tomar medicación con frecuencia o hace que la paciente tenga que cancelar actividades, merece una valoración adecuada.

Cuando diferentes síntomas aparecen al mismo tiempo
Una de las claves de este caso es que la paciente no presentaba un único síntoma:
Dolor lumbar + síntomas urinarios recurrentes + dolor menstrual + antecedente de cesárea.
Cuando existen varios síntomas que persisten en el tiempo, puede ser útil realizar una historia clínica completa y observar si existe algún patrón. Por ejemplo: ¿los síntomas aparecen o empeoran durante la menstruación?, ¿existe relación entre el dolor lumbar y el dolor pélvico?, ¿hay antecedentes de cirugías abdominales o pélvicas?, ¿cómo se encuentra el suelo pélvico?
Estas preguntas no sustituyen una valoración médica, pero pueden ayudar a construir una visión más completa de la persona.
Una mirada integrativa no sustituye al diagnóstico médico
La medicina integrativa no consiste en elegir entre una especialidad médica y otra.
Cuando una paciente presenta dolor menstrual, síntomas urinarios, dolor lumbar u otras molestias persistentes, es fundamental realizar las pruebas y valoraciones necesarias para descartar patologías que requieran tratamiento médico específico.
El objetivo de una valoración integrativa es complementar esa mirada y prestar atención también a otros elementos que pueden influir en la experiencia del dolor y en la función del organismo.
En función de cada caso, puede ser necesario trabajar conjuntamente con ginecología, urología, traumatología, fisioterapia u otros profesionales sanitarios.
¿Cuándo deberías consultar por dolor menstrual o pélvico?
Consulta con un profesional sanitario si presentas:
- Dolor menstrual intenso o incapacitante.
- Dolor pélvico que persiste fuera de la menstruación.
- Dolor lumbar recurrente asociado al ciclo menstrual.
- Dolor durante las relaciones sexuales.
- Síntomas urinarios recurrentes.
- Sangrado menstrual especialmente abundante o cambios
importantes en tu patrón habitual. - Dolor que ha ido aumentando progresivamente.
- Síntomas que afectan a tu calidad de vida.
Escuchar el cuerpo también es hacer medicina
Este caso nos recuerda algo importante: cuando un síntoma persiste, quizá la respuesta no esté únicamente en el lugar donde sentimos el dolor.
A veces es necesario mirar la historia completa: una cirugía previa, una cicatriz, el suelo pélvico, el ciclo menstrual, el sistema urinario, el sistema musculoesquelético, el sistema nervioso y el contexto de vida.
Todo ello forma parte de la historia de una persona.

No normalices vivir con dolor
Si el dolor menstrual o pélvico forma parte de tu vida y sientes que todavía no has encontrado una explicación satisfactoria, es importante consultar con profesionales sanitarios y buscar una valoración adecuada.
Tu dolor merece ser escuchado. Y tu historia clínica, también.
Centro Bio Neural Integrativo – Dra. Miriam Naranjo